1. El jueves Santo 2017 salí con mi amada esposa Lourdes a dar una vuelta en el motor sin saber que entendería la grandeza de Jesús en este día de viaje.
 Fuimos a compartir en Jarabacoa con Ambioris y Dayamo dos amigos queridos. Luego de un suculento desayuno y platicas interesantes seguimos el trayecto motorizado a Constanza.
Al llegar encontramos a nuestro amigo Ambiorix, quien es el Alcalde, supervisando la construcción de un puente, nos sorprendió mucho ya que era jueves Santo pasado el medio día.
Luego de saludarnos entramos en conversación sobre Jesús y el significado de esta semana mayor. No se cómo llegamos al tema parecen momentos preparados por Dios para enviar enseñanzas.
El mensaje al que sus palabras junto con las de Lourdes me llevaron quiero compartirlo con ustedes,  la grandeza de Jesús es que:  fué Coherente  lo define Ambiorix,  y Lourdes define: predicó con el ejemplo.
Jesús hablaba de Humildad y así vivió; se dejó lavar los pies de una prostituta y también le lavó los pies a sus discípulos hablaba de la fe y no dudo, habló del amor y a todos amó.
Fue un hombre, pero un hombre justo, reprendía lo malo y lo demostró cuando expulsó con mucha energía a los mercaderes del templo en Jerusalén. Hablaba de misericordia y a muchos curó el cuerpo y el alma sin importar su condición,  incluso revivió a Lazaro y convirtió a Zaqueo logrando que este diera la mitad de su fortuna a los pobres y resarciera a los que hubiera engañando,  pero sobre todo, por encima de revivir un muerto,  fue el hombre más  extraordinario que ha existido; que aún estando clavado próximo a morir en la Cruz, selló su grandeza cuando clamó al cielo ” Señor perdónalos por que no saben lo que hacen”  siguió siendo Coherente y predicando con el ejemplo.
Sigamos el ejemplo de Jesús de coherencia y prediquemos a nuestros hijos y al prójimo con el ejemplo.